A propósito de los positivos encuentros que vienen promoviendo algunas personas para pensar cómo mejorar las condiciones para la utilización de la bicicleta como medio de transporte en Popayán (Cauca).
Yo uso la bicicleta como medio de transporte hace menos de un año, y es fantástico, es, ecológico, rápido, económico y saludable, aunque también es, en ocasiones, inseguro, porque implica utilizar las mismas vías de carros, busetas y motocicletas que, por decir lo menos, representan un completo caos. Claro, también está la inseguridad por hurto y el eventual encarte que implica cuando uno no encuentra dónde dejarla. Pese a ello ha sido genial, sin duda, desempolvar la bicicleta que hace años ni siquiera usaba para pasear los domingos.
Claro, también uso, eventualmente, otros medios de transporte, eligiendo según necesidades, destino, compañía, tiempos y comodidad. Y es que creo que de eso se trata, de que un ciudadano pueda elegir qué medio de transporte utilizar, teniendo alternativas seguras, confiables, suficientes y extendidas a las diferentes zonas de la ciudad, a fin de movernos y conectarnos de manera eficiente a través de la infraestructura vial. En otras palabras, que la ciudad brinde alternativas de transporte para todas las necesidades.
Sí... me gustaría que más personas se decidan por la bicicleta como medio de transporte, pero siendo honesta no al punto de convertirlo en un medio masivo. No quisiera verme en esta situación, o en esta otra (sí, claro, es exagerado, pero esto es lo que implica "masivo"). Más bien quisiera una ciudad donde quien quiera utilizar la bicicleta pueda hacerlo en condiciones adecuadas, que para mi tienen que ver con al menos tres cosas:
1. Infraestructura: Ciclovías, zonas de parqueo público y mejores condiciones en parqueaderos privados, etc.
2. Reglamentación: Reglas de tránsito claras y difundidas para ciclistas, con los derechos que nos protegen y los deberes que debemos asumir.
3. Cultura ciudadana: Formación para una cultura de respeto por el ciclista, y del ciclista por otros medios de transporte, porque si se trata de pedir respeto y condiciones, qué mejor que empezar respetando también. No hay mejor posición para hablar que tener como respaldo un buen ejemplo.
En conclusión, para mi la bicicleta no es la opción más popular para transportarse, pero está bien así. Lo importante no es hacerla una opción para que todos la tomen, sino que sea una opción que se pueda tomar con mayor tranquilidad.
Es un tema para poner sobre la mesa, literalmente, a fin de visibilizar su interés público. Y es que el inicio es justamente éste, empezar a hablar con otros entre tintos, comidas, algunas cervezas, en las redes sociales, para entre comentario y comentario hacerlo vigente, acercándolo a la agenda mediática y a la agenda política. Es la forma en que encuentro que se pueden empezar a discutir decisiones.
Así que aquí voy, pedaleando el tema para que siga rodando.
18 de abril de 2012
27 de junio de 2009
No resistencia a la noche: Cioran
Cosas que hablan al abrir una página cualquiera. Del libro Breviario de Podredumbre. E.M. Cioran.
En el comienzo, creemos avanzar hacia la luz; después, fatigados por una marcha sin fin, nos dejamos deslizar: la tierra, progresivamente menos firme, no nos soporta ya: se abre. En vano buscaríamos perseguir un trayecto hacia un fin soleado, las tinieblas se dilatan alrededor y por debajo nuestro. Ninguna luz para alumbrarnos en nuestro deslizamiento: el abismo nos llama y nosotros le escuchamos. Encima permanece todavía todo lo que queríamos ser, toso lo que no ha tenido el poder de elevarnos más alto. Y, enamorados otrora de las cumbres, decepcionados por ellas después, acabamos por venerar nuestra caída, nos apresuramos a cumplirla, instrumentos de una ejecución extraña, fascinados por la ilusión de tocar los confines de las tinieblas, las fronteras de nuestro destino nocturno. Una vez el miedo del vacío transformado en voluptuosidad, ¡qué suerte evolucionar en el lado opuesto al sol! Infinito al revés, dios que comienza bajo nuestros talones, éxtasis ante las resquebrajaduras del ser y sed de una aureola negra, el Vacío es un sueño invertido en el que nos hundimos.
Si el vértigo se convierte en nuestra ley, llevemos un nimbo subterráneo, una corona en nuestra caída. Destronados de este mundo, llevémonos el cetro para honrar la noche con un fasto nuevo.
(Y, sin embargo, esta caída -ciertos instantes de petulancia aparte- dista mucho de ser solemne y lírica. Habitualmente nos hundimos en un fango nocturno, en una oscuridad tan mediocre como la luz... La vida no es más que un sopor en el claroscuro, una inercia entre luces y sombras, una caricatura de ese sol interior que nos hace creer ilegítimamente en nuestra excelencia sobre el resto de la materia. Nada prueba que seamos más que nada. Para sentir constantemente esta dilatación en la que rivalizamos con los dioses, en la que nuestras fiebres triunfan sobre nuestros espantos, sería preciso mantenernos en una temperatura tan elevada que acabaría con nosotros en pocos días. Pero nuestros relámpagos son instantáneos; las caídas son nuestra regla. La vida es lo que se descompone en todo momento; es una pérdida monótona de luz, una disolución insípida en la noche, sin cetros, sin aureolas, sin nimbos.)
En el comienzo, creemos avanzar hacia la luz; después, fatigados por una marcha sin fin, nos dejamos deslizar: la tierra, progresivamente menos firme, no nos soporta ya: se abre. En vano buscaríamos perseguir un trayecto hacia un fin soleado, las tinieblas se dilatan alrededor y por debajo nuestro. Ninguna luz para alumbrarnos en nuestro deslizamiento: el abismo nos llama y nosotros le escuchamos. Encima permanece todavía todo lo que queríamos ser, toso lo que no ha tenido el poder de elevarnos más alto. Y, enamorados otrora de las cumbres, decepcionados por ellas después, acabamos por venerar nuestra caída, nos apresuramos a cumplirla, instrumentos de una ejecución extraña, fascinados por la ilusión de tocar los confines de las tinieblas, las fronteras de nuestro destino nocturno. Una vez el miedo del vacío transformado en voluptuosidad, ¡qué suerte evolucionar en el lado opuesto al sol! Infinito al revés, dios que comienza bajo nuestros talones, éxtasis ante las resquebrajaduras del ser y sed de una aureola negra, el Vacío es un sueño invertido en el que nos hundimos.
Si el vértigo se convierte en nuestra ley, llevemos un nimbo subterráneo, una corona en nuestra caída. Destronados de este mundo, llevémonos el cetro para honrar la noche con un fasto nuevo.
(Y, sin embargo, esta caída -ciertos instantes de petulancia aparte- dista mucho de ser solemne y lírica. Habitualmente nos hundimos en un fango nocturno, en una oscuridad tan mediocre como la luz... La vida no es más que un sopor en el claroscuro, una inercia entre luces y sombras, una caricatura de ese sol interior que nos hace creer ilegítimamente en nuestra excelencia sobre el resto de la materia. Nada prueba que seamos más que nada. Para sentir constantemente esta dilatación en la que rivalizamos con los dioses, en la que nuestras fiebres triunfan sobre nuestros espantos, sería preciso mantenernos en una temperatura tan elevada que acabaría con nosotros en pocos días. Pero nuestros relámpagos son instantáneos; las caídas son nuestra regla. La vida es lo que se descompone en todo momento; es una pérdida monótona de luz, una disolución insípida en la noche, sin cetros, sin aureolas, sin nimbos.)
12 de marzo de 2009
Marzo 15 2009 - ZDAY
Anualmente el movimiento zeitgeist celebra el ZDAY. Qué es una cosa y qué es la otra… pues bueno, es un tema profundo que vale la pena explorar personalmente, yo sólo quiero generar la inquietud. Lo que sí puedo decir, es que es un asunto supremamente interesante y relevante para todos.Para conocer sobre el tema existe un tercer elemento: los documentales y material creado por el movimiento. Así, el ZDAY es una excusa para socializar dicho material de manera coordinada y, en la medida de lo posible, masiva.
Zeitgeist, dicho de forma escueta y simplista, se refiere al clima cultural dominante de una época, a su espíritu o visión global (ver definición en wikipedia). Ahora bien, el movimiento Zeitgeist busca justamente develar o mostrar de qué va nuestro mundo hoy día, haciendo un llamado a apropiar y vivir una revolución fundamental, por utilizar un término de Krishnamurti.
Este movimiento se define a si mismo como el brazo activista del Proyecto Venus, una propuesta de sociedad liderada por Jacque Fresco y Roxanne Meadows. Y ya sé, seguro dirás… ¿el proyecto qué? Bueno, un cuarto elemento que invito a conocer y analizar.
Para entender todo este asunto, han generado una guía bastante práctica, del tipo “explicando con plastilina”. Puedes ingresar a este enlace para ver el video (en inglés), o descargar la guía en PDF (en inglés) a través de este otro enlace.
Finalmente para acceder a todos los documentales realizados por este movimiento, puedes ir a www.zeitgeistmovie.com (es posible verlos con subtítulos en español).
Existen varios eventos organizados para vivir el ZDAY en Colombia. Desde la página del movimiento se puede conocer lugares y hora de concentración. Sin embargo, para los que no quieran salir de casa, pueden ver la transmisión en directo en www.zeitgeistmovie.com desde las 6:00 p.m. hora colombiana.
Si ya estás programado, igual en ese mismo enlace puedes entrar en cualquier momento para ver en línea documentales, descargar los textos, etc.
ZEITGEISTMOVIE.COM
Los planteamientos expuestos en los documentales realizados y promovidos por el movimiento Zeitgeist han generado en mi una profunda inquietud. Muestran una interpretación del fondo y base sobre el sistema de vida que tenemos, con una profundidad y una claridad muy destacable, con fuentes y personajes realmente interesantes.
Más que novedoso, me sorprendió la capacidad de síntesis y esquematización de tanta información. Un trabajo muy escrupuloso y preciso, que se convirtió en una especie de puerta a múltiples voces que vienen pregonando la necesidad de un cambio fundamental. De este modo, encontré a través de ellos piezas que encajan perfectamente, murmullos que hacen eco a ciertas ideas.
Nada nuevo, podría pensarse, quizá al principio lo tomé también así. Pero luego, al permitirme recibir la invitación de hurgar, conocer, contraponer y negociar internamente para comprender… encontré en este movimiento un camino factible, casi una esperanza.
Aunque me parece despreciable y contraproducente que algunas personas lo hayan adoptado como una moda, o como una religión, cosa que va en contra de todo lo que plantea, con agrado puedo afirmar que comparto la visión de mundo que presenta. Una visión que por supuesto invito a conocer.
En definitiva es la tranquilidad de saber que hay algunos, y no son pocos, que la tienen muy muy muy clara cuando dicen que el mundo puede ser otra cosa. Que te dicen, y tienen buenos argumentos, muy buenos, que es posible. Y me dejan pensando que puede ser, ¿Por qué no?
Más que novedoso, me sorprendió la capacidad de síntesis y esquematización de tanta información. Un trabajo muy escrupuloso y preciso, que se convirtió en una especie de puerta a múltiples voces que vienen pregonando la necesidad de un cambio fundamental. De este modo, encontré a través de ellos piezas que encajan perfectamente, murmullos que hacen eco a ciertas ideas.
Nada nuevo, podría pensarse, quizá al principio lo tomé también así. Pero luego, al permitirme recibir la invitación de hurgar, conocer, contraponer y negociar internamente para comprender… encontré en este movimiento un camino factible, casi una esperanza.
Aunque me parece despreciable y contraproducente que algunas personas lo hayan adoptado como una moda, o como una religión, cosa que va en contra de todo lo que plantea, con agrado puedo afirmar que comparto la visión de mundo que presenta. Una visión que por supuesto invito a conocer.
En definitiva es la tranquilidad de saber que hay algunos, y no son pocos, que la tienen muy muy muy clara cuando dicen que el mundo puede ser otra cosa. Que te dicen, y tienen buenos argumentos, muy buenos, que es posible. Y me dejan pensando que puede ser, ¿Por qué no?
11 de febrero de 2009
Voces contra la globalización

¿Otro mundo es posible? Es la pregunta abierta que postula esta serie producida por RTVE. Así, durante 7 capítulos la voz de 54 personalidades y un interesante cúmulo de documentos, construyen una visión sobre cómo esta funcionando el mundo hoy, de qué va la globalización que estamos viviendo, y qué posturas existen para explicar por qué andamos por el camino de la desesperanza en un mundo de conocimiento que prometía tanto.
Asistimos a la globalización de los problemas, del hambre, de la miseria… ¿acaso esta es la globalización deseada? Entre más cooperación internacional, más incapacidad para la auto-determinación local, el desarrollo individual, la libertad de decidir y asumir posturas y responsabilidades.
La serie está compuesta por:
Capítulo 1: Los amos del mundo
Capítulo 2: La estrategia de Simbad
Capítulo 3: El mundo de hoy
Capítulo 4: Un mundo desigual
Capítulo 5: Camino de la extinción
Capítulo 6: La larga noche de los 500 años
Capítulo 7: El siglo de la gente
Cada capítulo aborda aspectos complementarios, moviéndose entre la política neoliberal, las deslocalizaciones, los movimientos indigenistas, la explotación laboral e inmigración, la pregunta por el poder y el gobierno, el desarrollo como bandera de la globalización, pero ante todo el preguntarse qué tipo de desarrollo y globalización para quién.
Un muy interesante y completo trabajo que invita a la reflexión de la mano de gente muy lúcida. No se puede seguir sin conocer esto.
Para más datos sobre la serie y acceder a ella, sigue este enlace.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)