¿Cuánto dolor es capaz de soportar el ser humano? Muchos de los que han sobrevivido a la barbarie viven el recuerdo como una agonía, mientras los muertos siguen susurrando desde la gloria o el anonimato. Pero no queremos saber.
Nos invade el miedo del contagio. Por el miedo a ser objetos del sufrimiento cerramos nuestros labios, amputamos nuestras manos, pinchamos nuestros ojos, y hasta anulamos el pensamiento. El miedo nos hace crueles y mezquinos. Nos convierte en victimarios. Nos paraliza.
¿Qué tanto queremos recordar? ¿Para qué hacerlo? ¿Qué hago, o debería hacer algo? No tengo respuestas (y si la tuviera sería la mía… finalmente cada quien construye su camino), pero me sigo topando con información que mantiene vivas estas inquietudes.
La memoria obstinadaLa memoria obstinada desanda el camino del golpe de estado en Chile, ocurrido el 11 de septiembre de 1973. La muerte de Allende. La desaparición y tortura de miles. El olvido impuesto. El olvido asumido. Las diferencias que nos llevan a eliminarnos y desconocernos unos a otros con odio, con la falsa certeza de tener la razón.
Patricio Guzmán, a través de este documental realizado en 1997, pone en diálogo a los que vivieron y quisieron olvidar, a los que no supieron, a los que no saben, dejando en mi la sensación de lo que con tierra se tapa.
En este trabajo es atractiva, entre otras cosas, la referencia a la Comisión de Verdad y Reconciliación, y sus cuestionables resultados. Interesante observarlo a la luz de la actualidad colombiana.
Shooting dogs / Hotel Ruanda / In my countryShooting dogs y Hotel Ruanda son películas que se basan en los hechos ocurridos en
Ruanda durante el genocidio de 1994.
En resumen, y por tanto dicho de forma absurdamente incompleta e inconexa, el conflicto se desarrolla entre dos étnias, los Hutus y los Tutsi, aunque no queda por fuera la evidente influencia extranjera, la financiación y sus intereses. Asesinatos selectivos, masacres, crueldad, tortura, desplazamiento gota a gota y masivos, son parte de la historia de esta nación.
El conflicto alcanza su peor momento en la década de los noventa por la acción de las milicias Hutu, denominada los Interahamwe ("golpeemos juntos"), y el papel propagandístico de la Radio Televisión Libre de las Mil Colinas (RTLM), desde donde se exhortó el genocidio (…de nuevo la comunicación masiva y sus efectos).
De esta manera,
Shooting dogs es una película que retoma algunos aspectos de lo ocurrido en La Escuela Técnica Oficial, donde se refugiaron cerca de 2.500 Tutsis y Hutus moderados, narrando desde la construcción de sus personajes este período.
En forma similar, pero más apegado a sucesos reales, se encuentra
Hotel Ruanda, otro escenario que sirve de excusa para contar, recordar y evidenciar la situación. Desde el hotel Mille Hollines es posible conocer otros rostros y personajes que dan mayor claridad sobre el rol de la comunidad internacional.
Finalmente, recuerdo otra película que vi hace un tiempo, titulada
In my country, a través de la cual describen la labor de la comisión de Verdad y Reconciliación para encarar los resultados del
apartheid en Sudáfrica. Ésta es una adaptación del libro “Country of my Skull” de la periodista radial Antje Kroj. La producción… no es de mi gusto, pero el trasfondo de la historia me pareció impactante.
Dos cosas sobre esta película llamaron particularmente mi atención: los límites que los mismos seres humanos nos imponemos para aceptar-justificar nuestras acciones, y pensar sobre el papel de otra comisión, ubicándola en un contexto cultural diferente ¿En qué se diferencia y en qué se encuentra con los procesos de Chile y Colombia?
Existen, por supuesto, muchísimas otras producciones audiovisuales que apuntan a no dejar en el olvido los sucesos de la historia reciente, esos que nos muestran qué tan adormecidos estamos, y cómo permitimos que el ciclo se repita una y otra vez. Pero por ahora son éstos los que vienen a mi mente.
Y nada… simplemente no dejo de pensar que lo que le pasa a una persona en cualquier parte del mundo, nos pasa a todos, así no nos queramos dar por enterados.